lunes, 20 de septiembre de 2010

la Redentora

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Brotan los colores áuricos desde capullos en erupción, la vegetación entera agasaja el inicio del nuevo ciclo, traído por una mujer de aire, tan bella que palidecen soles ante su mera presencia. . ¿Qué puede pretender un simple mortal, invadido por hambres y ambición, de alguien a tal punto sublime?. Ella es cielo y selva virgen, los espejos no alcanzan a contener su presencia ligera, alegra tanto a jardines como a rascacielos, y esparce armonía desde su contorno arabesco, el aura de los elegidos. Cuanto artista de la vida se haga sitio a su lado, podrá comprobar la paz y armonía factibles de recaudar durante el pasaje terreno. ¡Ríndanse a sus diáfanos pies los imperios del hombre!, pues no hay guerrero capaz de vencer la pureza de esta mirada, decididamente femenina. Se aproxima segura de sí y de las estaciones que la precedieron anunciando su advenimiento. Oh, puedo confesar que consulté los oráculos prohibidos, a fuer de ganarme la mortificación, gracias a lo cual sé que no ocurre como una más, esta es la Esperada, la Redentora. El humano desconoce fuerza suficiente para impedir su mandato. Ahora sólo resta inclinarse y sumirse a sus designios. Mas nadie tema por el albur del alma, pues nadie será juzgado, sino dentro de sí. La era del amor y la alianza comienza, Ella toma nuestras manos y nos guía en retorno a la esencia universal, en comunión con la tierra y los astros. Su extraordinaria lozanía es reflejo de la pureza interior, alcanzada en peregrinajes por las dimensiones que no tienen medida. Y hoy viene a entregarnos ese legado de sorprendente cognición.
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Démosle la bienvenida.







.imagen de Roberto Wesson - Costa Rica










5 comentarios:

  1. Cuánta belleza. Me ha fascinado.
    Gracias por compartir siempre tus maravillosas palabras.

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  2. honrado con tu visita y apreciaciones, saludos amiga

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  3. que lindo texto, eso estaba diciendo, o intentando decir. Y al referirme al Eje, me refería a lo que sostiene (segun lo siento al leer)todo lo narrado... esa bajada del cielo de mujer

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  4. ahora entiendo, porque parecía que ibas a seguir con "que buen ejemplo", y estaba intrigado. Gracias por tu visita y comentario, amiga

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