miércoles, 15 de junio de 2011

nuestra almas suspendidas

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Te ofrezco las salientes costras


del alma. Tómalas y revierte


la zozobra que me transita,


así podré intuir que no estoy muerto.


Acaso sea bueno descolgar del iris


tus lágrimas para que fluyan


como arroyo montaraz


por el cáliz de mis manos.


Partamos hacia donde


aves magníficas enlazan nidos


con retazos de nube y cordones helénicos.


Necesito que recuerdes incluir


mi dichos en tu aliento,


y a este reflejo convertir en aroma


de tormentas. Sé que cuando las luces caigan


en la garganta albergaré tus venas.



Y el alba nos sorprenderá


ya sin huesos ni señas particulares.


Librados


de la vana piel sintética.


Sólo aire primaveral flotando


alrededor de nuestro fantasmal ensueño.

 
Arlane

4 comentarios:

  1. Diferente, de principio a fin, con muchas cosas que me agradan: salientes costras del alma, albergare tus venas, entre otras. Me gusta y comparto ese clima final de liberacion. Un abrazo.

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  2. Hermoso desafío el de saber esperar la muerte.
    Te agradezco este poema. Me has hecho pensar y ya es mucho pedir a mi cabeza atiborrada de momentos.

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  3. que te puedo decir?
    nada, si me encanta!!

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  4. qué bueno que te encante Noe, esa es la idea. Lo mismo digo para SALVA TU PIEL, si te ha hecho pensar, también resulta válido. Y María, gracias por rescatar esas frases que te parecen buenas. Saludos en gral.

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