miércoles, 9 de noviembre de 2011

tormenta de ideas

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Fue que llovía a baldazos, a punto de flotar sin estar del todo seguro; me dio consuelo el agua de esta forma, me dio frío en pleno verano, pero no me afligí, soy conciente del cambio que nos produce el siglo presente a ultranza, con tanta ida y vuelta de paradigmas, de paragolpes. Y fue entonces que di de lleno con mi estatura, también con la foránea sensación de hablar solo hasta qué punto?, conmovido por tamaña demostración de fuerza natural fui todo oídos para no perder el hilo de cuanto aconteciera, hice mate para ahuyentar los malos recuerdos, el mal aliento, así mi memoria verde se sumaba al bullir elemental de la tormenta contra los techos en bancarrota, tan pequeño estuve que una sola gota entre muchas que precipitaban, pudo haberme sumergido en mares de duda, pensamientos de los que hasta hoy no hube padecido. Me guarecí en una idea, latente desde cuándo, envolví todo desamparo con el mantel para ocasiones que mejor tener en cuenta, y soporté los embates de aquel diluvio como el perro callejero que ladra a sus sombras. Lo curioso es que aún no escampa

Arlane
imagen= Mike Worrall

4 comentarios:

  1. para comprender a natura, torno verde mi adentro. Salutaciones amiga

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  2. ese final, creo que no podía ser otro, y aún así me queda como latiendo....

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  3. sabés Noe que si algo aquí puede palpitarte me doy por satisfecho. Abrazo

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