domingo, 2 de diciembre de 2012

pan demia




un pan sobre la mesa giró de pies a cabeza picando los ojos
con su promesa de dar la vuelta antes que nadie se diera cuenta pero decidí
ipso facto en un momento inspirado o esnifado que compartirlo agregaba tanto
a mi favor que lo nutricio ya perdía todo sentido salí por calles templos mercados
con ese lúdico pan entre las manos que ardían de deseo por dar tan dispuestas a lo que vendrá después cuando las preces de fin de año hallé hermanos hermanas a la vera de las rutas del sueño trabajando la tierra magra ocupándose de negocios máquinas con olor a muertos vivos
ellos aceptaron mi convite mi virtud de miga y me tendieron su también mano tibia para hacer
los caminos sonrieron cual árboles de contento recordando a otros de antes de aquella estancia donde la luz vino a enfocarme sin permiso y un pan sobre la primer mesa me fuera concedido
en premio de bautismo
de vagido con este hambre bovino por el que ingiero pan a dos manos con sus dedos
sin que importe tanto el santo al que estuve dedicado
o el regaño divino



No hay comentarios:

Publicar un comentario