domingo, 5 de julio de 2009

Escuchando Artaud



hierbas suaves esplenden su rango
hacia mi cautivo discurso
remotos prados de la conciencia en alteridad

un sudario sin uso rota desmañado
entre los pliegues del velar
y vuelve esa urdimbre horaria
objetándome
por decisiones culpables del hoy
que entonces fuera destino
retornan personajes aéreos
ayer faro de adolescencia
cuando la novedad era despertar
en el mismo sitio
y con parecido aspecto

oh criaturas
que en noches de cavilación
tornaron su brillo ceniciento
hacia el cubil de mis apetitos
séquito de voces diáfanas
que otros cercanos decidieron sacrificar
al olvido
¿porqué aún resuenan
en mi estancia?

orada el fuego creador
los días sin ocurrencia
suspendidos juicio y habla
al estancarme en el recuento

tengo un mundo falaz
quizás la hora llegue
en que deba evitar su artificio
mientras tanto
deambulo por oscuras praderas
de geografía subterránea
y no concibo pantallas
que delaten mi travesía
al borde de la cordura

quédeme sólo un manto
de estelas en suspenso
para cubrir la espalda
conque remembranzas gesto


--Arlane--

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