domingo, 11 de abril de 2010

en las antípodas

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¿Me estás mirando?

Acaso creíste captar, con ojo frecuente,

ese cuerpo que me identifica.

Más veraz es el párpado para asir

la reverberación tangente donde me hallo,

pues, debo confesar, estoy en las antípodas.

Lo que de mí aprecias es sólo figuración,

emergiendo a la superficie.

Ayer decidí abandonar todo envoltorio pueril.

Cumplo ayuno

únicamente ingiero música hipnótica, agua,

y viento forestal: la dieta del errante.

Cuando la jornada nace, mando al frente

un espejismo similar, que transcurrirá

entre el hervor pasional de las masas y

la reflexión vana del intelectual

yo voy dos pasos detrás, acopiando sombras,

vaporizado por la falacia.

Así que al voltear hacia aquí

enfocarás un remedo más bien burdo. Pues,

eso que por mí responde

no atina con frases para el bronce,

ni logra, siquiera, enumerar deslumbrantes citas.

Cuidado, no te inculpes ni empieces a excusarte.

Este es un método más de inspiración.

Tampoco planeo herir tu confianza. Concedeme

algunas horas ( cuarenta y ocho serían justas)

y viraré hacia el cabal desempeño

del burgués en apogeo

para responder

a requisitorias o amenazas

con eficacia de jerarca y contundente oratoria...

Vé con Dios, con el que elijas, quien mejor te siente.

Más tarde

cuando sin sueños duermas, yo partiré

en carruaje tirado por elfos

a hundirme en la tempestad que se avecina.

Luego podrás oírme llover, apagadamente,

sobre los tejados del hospicio en ruinas.



Arlane

2 comentarios:

  1. Gracias Arlane!
    "cuando sin sueños duermas, yo partiré
    en carruaje tirado por elfos
    a hundirme en la tempestad que se avecina."
    Que hermosa forma de decir tienes siempre. Gracias por compartirla.
    Un fuerte abrazo de luz, Mirta

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  2. agradecido, como siempre, por tu iluminadora visita Mirta. Paz y armonía

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